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Pegada de carbono

Mobilidade sostible en 5 pasos

Dado que los desplazamientos en vehículos motorizados que funcionan con combustibles fósiles o biomasa son los grandes responsables de la huella de carbono de las personas de a pie, se hace cada vez más urgente apostar por una movilidad sostenible.

La movilidad sostenible consiste en desplazarse reduciendo al mínimo la emisión de contaminantes, sobre todo gases de efecto invernadero, que son absorbidos por el medioambiente.

Conscientes de que muchas personas no saben qué contamina más de su forma de vida, te dejamos una lista sobre cómo aplicar la movilidad sostenible en tu día a día y qué medidas serían deseables para los núcleos urbanos.

Reducción de velocidad en el casco urbano

Aunque pueda parecer poco importante, limitar la velocidad máxima en ciudad a 30 km/hora disminuye la contaminación generada por un coche, por ejemplo, a la hora de realizar el mismo trayecto que si lo comparamos con lo que sucede cuando el límite máximo es de 50 km/hora.

Esto sucede porque, en ciudad y dentro de pueblos de cierta extensión, los vehículos deben ir acelerando y frenando cada poco, por lo que no pueden mantener una velocidad constante.

Pero, además, a menor velocidad, menor contaminación acústica, un problema que afecta tanto a especies animales como a personas particularmente sensibles o con ciertas patologías auditivas.

Reducción del uso de vehículos en trayectos cortos

Si el hecho de que los vehículos circulen en las ciudades a una velocidad máxima muy reducida mejora los niveles de contaminación que sufren esos centros urbanos, qué se conseguirá si la gente se acostumbrara a prescindir de tales vehículos.

Es muy probable que durante la adolescencia o tus años de estudiante acostumbraras a ir a todos los sitios cuyo desplazamiento te llevara menos de 30 minutos andando o en bicicleta. La juventud ayuda y el hecho de no querer gastar en autobús era otro aliciente, ¿verdad?

Desconocemos tus circunstancias personales, pero seguro que muchos de los que nos leen siguen disfrutando de cierta forma física, la suficiente como para poder dar un paseo a pie, en bicicleta o incluso en patinete no motorizado siempre que el tiempo lo permita.

Hay zonas donde se puede disfrutar de un paseo durante casi todo el año.

Mejorar la seguridad de los peatones

Es lógico que una ciudad que apueste por una movilidad sostenible debe contar con aceras anchas y numerosos pasos de cebra, acompañados de sus respectivos semáforos.

En caso de que vivas en una zona poco amigable para los peatones, casi seguro que hay trayectos más transitables. Al menos, cuando debas hacer algo dentro de esos perímetros, deja el coche en casa.

Apostar por los carriles bici

Como usuario y como población, la bicicleta permite recorrer las distancias que uno puede hacer andando en muy poco tiempo, pero si es peligroso desplazarse por una ciudad en bicicleta es normal que receles. En caso de que vivas en sitios con carriles bici bien señalizados, úsalos. Se dice que las bicicletas son para el verano, pero si vives en una zona de clima templado la bicicleta es para casi todo el año.

Si necesitas un transporte, elige el colectivo

Aquí poco podemos aclarar porque nos han invitado a usar el transporte colectivo desde la escuela. Sabemos que hay trayectos que no son cubiertos por una línea de autobús o un tren de cercanías y que tal vez te cueste desplazarte a pie por alguna circunstancia personal, temporal o permanente. En esos casos, comparte vehículo, en grupos de habitantes de una misma localidad o entre compañeros de trabajo, seguro que encuentras a gente interesada en la propuesta. Al fin y al cabo, los combustibles no son precisamente baratos.

Detener el avance del cambio climático está en nuestras manos o, mejor dicho en este caso, en nuestros pies. Apuesta por la movilidad sostenible siempre que te sea posible para contribuir a reducir la huella de carbono y, además, mejorar tu salud.