Categorías
Pegada de carbono

Como reducir a túa pegada de carbono?

En la huella de carbono de un país o una región todo suma. Influye cómo se produce la energía que se consume y la que se compra, cuánto CO₂ se emite para producir algo (puede variar mucho en función del proceso elegido) y cómo llega a tus manos. Pero también suma lo que hacemos todos al ver la televisión, comprar prendas de ropa y alimentos, al desplazarnos o en nuestro tiempo de ocio.

Como consumidor puedes hacer bastante por reducir tu huella de carbono seleccionando cómo te mueves y qué y por qué compras, apostando por la economía circular: nada se tira mientras pueda tener alguna utilidad, lo que no implica que no se venda o se transforme. Recuerda que el consumo no se refiere solo a productos tangibles.

Trucos y consejos para reducir tu huella de carbono

Si tu conciencia ecológica se ha despertado hace poco y te sientes abrumado, te invitamos a leer la lista de maneras sencillas de reducir la huella de carbono individual y la de un hogar, en caso de que no vivas solo.

Desplázate sin emisiones siempre que puedas

El mejor residuo es el que no llega a producirse, y el mejor gas invernadero es aquel que no llega a ser emitido. Por tanto, si te es posible, opta por acudir a los sitios a pie o en bicicleta, dependiendo del tiempo del que dispongas y de la distancia.

Es cierto que existe el transporte público y es la segunda opción, pero piensa que no todos tienen la suerte de poder realizar trayectos cortos por su propio pie, bien por enfermedad o bien por la propiedad. Si estás sano y no te supone un problema, aprovecha y disfruta de calles peatonalizadas y carriles bici, cuando el clima lo permita. En verano y primavera suele ser un placer, y en otoño un deleite para la vista.

Da preferencia en la cesta de la compra a los productos locales y a las tiendas próximas a donde vives

A veces hay malas artes tras los productos locales, si se venden empaquetados, pero hablando de productos frescos como frutas y verduras, eligiendo local y de temporada no te equivocas. ¿Y quién suele ofrecer este tipo de productos? Las tiendas de barrio y, en algunos casos, los mercados específicos.

Por lo general, puedes acudir a pie y cuanto más cerca menos te costará llevar la compra a casa en el caso de que no te guste hacer recados con frecuencia.

Los comercios de barrio, además, tienen un encanto especial. Entras y te llaman por tu nombre, cuando ya te conocen pueden apartarte un producto para que pases más tarde u otro día a por él; incluso si eres cliente de toda la vida hay tenderos de barrio que llegan a acercarte algo en caso de no poder salir de casa.

Pero, además, es en las tiendas de barrio donde puedes encontrar tesoros perdidos como la miel de pueblo. Bien, lo puedes encontrar a veces en herbolarios grandes superficies, pero el precio no tiene nada que ver.

Rechaza los envoltorios innecesarios y los productos de un solo uso

Hay cosas que solo sirven para generar residuos y aumentar tu huella ecológica, dentro de la que se incluye, cómo no, la huella de carbono.

¿Sabías que en China no se entregan los regalos envueltos en papel y si lo haces pueden sonrojar a quien lo recibe? No es necesario que adoptes esta costumbre, pero piensa que una bonita bolsa de tela o una cesta de mimbre pueden resultar útiles y evitar que quien recibe tu regalo realice una compra extra.

Para generar conciencia, te invitamos a que manifiestes en voz alta pero con educación tu rechazo a determinadas formas de vender mercancías.

Invierte en algunos utensilios que te duran toda la vida

Un termo de acero inoxidable, un tupper o una fiambrera de las antiguas y cubiertos que se pliegan y se guardan en cualquier sitio son pequeñas inversiones en el medio ambiente y en tu economía personal.

Los cepillos de mango de madera y cerdas naturales o un buen portaminas también son cosas que no tendrás que reponer, a no ser que las pierdas.

Apúntate al hand made y al zero waste

El rechazo a los embalajes innecesarios entra dentro de la filosofía de vida zero waste o residuo cero. También son zero waste cosas tan sencillas como preparar tu comida en casa y llevarla al trabajo en la fiambrera, con tu café caliente en el termo.

Hablando de cocina, permítenos recomendarte el hand made si es que te gusta. De la misma manera que es más económico y ecológico cocinar en casa para varios días, en recipientes que se friegan pero no se tiran, hay productos que puedes hacer en casa si te gustan, desde ropa de abrigo hasta jabones o limpiacristales.

Como ves, hay muchas cosas que uno puede hacer a título individual y dentro de un hogar para reducir las respectivas huellas de carbono. Ninguna de ellas va contra tu economía a medio plazo, pues no se trata de consumir más sino un poco menos de lo que no es necesario.

Piensa en tus momentos de ocio. ¿Para qué vas a ir a tomar algo al pueblo de al lado salvo que ofrezcan platos o bebidas diferentes, si todos lo que quedáis vivís cerca unos de otros? Es mejor acercarse dando un paseo, que además no viene nada mal con el estilo de vida actual.

En cualquier caso, la decisión acerca de qué medidas adoptar para reducir la huella de carbono de una casa es tuya, nosotros solo te damos ideas sencillas de llevar a la práctica.